Guía de criterios para la negociación colectiva en Igualdad

La igualdad entre hombres y mujeres además de ser un derecho fundamental y una cuestión de justicia, constituye una necesidad social y económica. La igualdad es imprescindible para que las empresas sean más competitivas y productivas; un modelo de competitividad basado en la calidad de los productos y los servicios no es posible sin igualdad real entre mujeres y hombres en los centros de trabajo. Por esta razón, la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres, aprobada hace ya once años, dotó a la negociación colectiva de un importante instrumento para avanzar en la igualdad efectiva por razón de sexo, obligando a las empresas a negociar medidas de igualdad en los convenios colectivos y en las de más 250 trabajadores y trabajadoras, a implementar planes de igualdad que deben ser negociados con la representación legal y/o sindical en la empresa.

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Concentración este mediodía en Oviedo para mostrar nuestro total rechazo a las violencias machistas y exigir medidas y recursos para acabar con esta lacra.

Para UGT, la inserción laboral de las mujeres que son víctimas de violencia de género debería estar garantizada. Sin embargo, el total de contratos bonificados en 2016 y 2017 fue de 801 y 808, cifras totalmente insuficientes.

Con 971 mujeres asesinadas desde 2003; 13.057 violaciones de niñas y mujeres entre 2008 y 2017; y 1.532.662 denuncias han sido presentadas por violencia de género desde el año 2007, faltan políticas públicas que adopten medidas ágiles, efectivas y suficientes para lograr el fin de la violencia de género.

Las estadísticas demuestran que, con mejores empleos y condiciones de trabajo, las mujeres están más protegidas y tienen más recursos de cara a cualquier manifestación de violencia de género. Por ello, el sindicato reclama la necesidad de derogar las reformas laborales de 2010 y 2012, muy lesivas para colectivos tan vulnerables como las mujeres.

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Fernández Lanero pide avanzar en la aplicación de las medidas contra la violencia machista

Almudena Cueto, Javier F. Lanero y Natalia González, en la primera mesa de la jornada.

Javier Fernández Lanero, secretario general de UGT Asturias, abrió esta mañana la jornada “violencias machistas, hoja de ruta de UGT”, señalando que “ha transcurrido un año desde el anterior 25 de noviembre y llevamos 9 meses desde el 8 de marzo y han cambiado poco las cosas, así que es el momento de pasar de los dichos a los hechos. Lo que queremos es que se implanten medidas para acabar con la lacra social que es la violencia machista”.

Fernández Lanero recordó los datos: 45 mujeres asesinadas en lo que va de año; 3 menores asesinados; más de 371 violaciones de mujeres con penetración, un 29% más que el año pasado, por lo que “urge tomar medidas ya”.

También denunció que las medidas para incorporar a las mujeres víctima de violencia de género a las empresas no se están cumpliendo, pues solo un 0,009% de los contratos que se hacen están bonificados por esa circunstancia.

El secretario general destacó algunas de las medidas en este ámbito que demanda la UGT: “queremos que los planes de igualdad sean obligatorios en las empresas de menos de 250 trabajadores; creemos que es fundamental poner en marcha en las empresas la figura del delegado de igualdad; hay que establecer por ley protocolos de actuación en las empresas para combatir y prevenir todo tipo de acosos sexual o por razón de sexo contra las mujeres y hay que dotar de más recursos económicos el pacto de estado contra la violencia sobre las mujeres de 2017”.

Fernández Lanero recordó que “la violencia sobre las mujeres no solo es matar a una mujer o darle un puñetazo, está en muchísimos aspectos de nuestra sociedad, en nuestro lenguaje, en la educación, en la religión, en los gestos, en la mirada… y hay que acabar con esto. Tenemos que seguir avanzando”.

Ponencia David Rionda: CHARLA JORNADAS UGT OVIEDO 2018

 

Carmen Escandón, Sonia Díaz, Juan Oceja y Javier F. Lanero, minutos antes de iniciarse la jornada.

Romper el silencio Por Carmen Escandón, Secretaria de Igualdad de UGT Asturias con motivo del 25N, Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer.

Desde que en 1999, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó esta fecha en conmemoración del asesinato, en 1960, de las tres hermanas Mirabal en República Dominicana, venimos recordando cada 25 de noviembre la necesidad de acabar con esta sinrazón de la violencia sobre las mujeres por el mero hecho de serlo. Pero lo verdaderamente deseable sería no tener que recordar esta fecha o hacerlo porque se haya eliminado toda forma de violencia machista. Porque la lacra social que supone y que conforma estructuralmente nuestra realidad tiene su causa última en las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres, que han permitido la dominación masculina y la subordiscriminación de la mujer, impidiendo su pleno desarrollo.Desde que en 1999, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó esta fecha en conmemoración del asesinato, en 1960, de las tres hermanas Mirabal en República Dominicana, venimos recordando cada 25 de noviembre la necesidad de acabar con esta sinrazón de la violencia sobre las mujeres por el mero hecho de serlo.

No podemos olvidar que toda forma de violencia sobre las mujeres, entendida en sentido amplio como el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, de 2011 (conocido como Convenio de Estambul) es una violación de Derechos Humanos y por tanto un delito. Sin embargo, el delito que más cuesta denunciar y en el que la denuncia no siempre es la solución, sino parte del problema porque paradójicamente a la denunciante no se la cree, se la culpabiliza siendo la víctima, y acaba siendo juzgada. Todo ello por el sesgo patriarcal de la justicia, pero también del resto de la sociedad y de todos los operadores que intervienen con las víctimas en el proceso, no pocas veces carentes de la formación y de la sensibilidad necesarias.

Las cifras son irrefutables: 972 asesinadas desde que tenemos datos estadísticos, 44 en lo que va de año (al escribir estas notas); 27 menores asesinados desde 2013, de los cuales 3 en lo que va de año. Sin contar el número de menores huérfanos y huérfanas que son la otra cara de esta absurda realidad; niños y niñas, infancias robadas, cuya plena recuperación será harto difícil, si no imposible.

Pero las cifras son también frías e insensibles, porque en ellas no están reflejadas las miles y miles de mujeres y sus hijos e hijas, que cada día viven un auténtico calvario de violencia, una muerte en vida. No podemos mirar hacia otro lado; ya no podemos callar más. No podemos permitir que esta realidad nos sea ajena y que en el barómetro del CIS, la violencia de género suponga un escaso 2% de preocupación para la ciudadanía.

Es evidente que este asunto, auténtico terrorismo machista, debería ser prioridad nacional, como en otra época lo fue otro terrorismo. Pero no es menos cierto que además de la voluntad política, suscribiendo pactos, dotando de recursos necesarios las políticas de igualdad, también la educación afectivo sexual, etc., es necesario un compromiso inequívoco y rotundo de toda la sociedad.

Es por ello que reivindicamos la urgencia de desarrollar medidas efectivas para el fomento del empleo y la mejora de los derechos laborales y económicos de las mujeres en situación de violencia de género. Porque en palabras de Simone de Beauvoir, “a través del trabajo ha sido como la Mujer ha conseguido romper la frontera que la separa del hombre”. Y precisamente por eso es prioritario combatir igualmente la violencia que se ejerce sobre las mujeres en el ámbito laboral, a través del acoso sexual y acoso por razón de sexo. De ahí la importancia de suscribir, en el marco de la negociación colectiva, protocolos contra este acoso sexista ; pero también de definir a través de una norma internacional, convenio OIT, las conductas que incluyen dicho acoso y su sanción.

En esta lucha, el machismo es el enemigo, pero también el miedo que infunde y que paraliza, hasta esconder la voluntad. Por eso, y aunque pueda sonar presuntuoso, nuestro objetivo es que las mujeres venzan el miedo, denuncien, denunciemos. Movimientos como #metoo, #timesup, etc., demuestran que se pueden conseguir cosas denunciando; lo que no mueve el mundo es la inacción. Si el silencio perpetúa la dominación de las mujeres, ha llegado la hora de gritar para romperlo.

25n Día Internacional para la ELIMINACIÓN de la VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

UGT y CCOO denuncian el agravamiento de los factores de la violencia estructural debido a la persistencia de los estereotipos sexistas, la ausencia de políticas educativas
igualitarias, la precariedad laboral, la desprotección social y feminización de la pobreza, así como la insuficiencia de recursos públicos para la prevención, protección y atención a las víctimas.
CCOO y UGT consideramos insoportables las alarmantes cifras de asesinatos y el alto número de denuncias por violencia de género que suponen una quiebra del sistema democrático y el fracaso de las políticas institucionales para poner freno a todo tipo de violencia contra las mujeres: la ejercida por la pareja o expareja y la producida por otras personas conocidas o desconocidas.

Manifiesto: manifiesto 25N

FIN DE LAS VIOLENCIAS MACHISTAS: HOJA DE RUTA DE UGT

Haz un hueco en tu agenda para asistir!
El lunes, 26 de noviembre, a las 10,00 h., tendrá lugar una jornada, en el salón de actos de UGT Asturias, que lleva por título “fin de las violencias machistas. Hoja de ruta de UGT”.

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NOSOTRAS TRABAJAMOS GRATIS

La brecha salarial significa que desde hoy hasta que acabe el año, las mujeres españolas trabajamos gratis. Esta discriminación irá más allá de nuestra vida laboral, pues repercutirá también en nuestra jubilación. 

Por eso queremos una ley de igualdad salarial ya.

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